3.13.2012

Cantando bajo la lluvia…

Y corriendo bajo la nieve. No, no me volví loca, todavía me queda mucho de mi traje de gallina. No me gusta correr bajo la lluvia ni cuando hace muchísimo frío.  Pero mi entrenamiento ahorita ya marca distancias más largas, que honestamente son “escalofriantes” en un gimnasio, la sensación de rata de laboratorio, por más de una hora es espantosa, es una batalla mental.  Así que le estoy dando preferencia a correr en exteriores, y voy monitoreando el clima para tratar de coordinar los trayectos largos, pensando que a estas fechas hay “mejores” condiciones.  Pero alguna vez leí por ahí, que “El clima no tiene palabra”… ¡hijo del mal!  Claro que no tiene palabra, hoy me la hizo.


Desde anoche chequé en el “Weather Channel” el clima del día, y efectivamente, pronosticaban después de las 10am, “precipitaciones mixtas” o sea… nieve y lluvia, con un probabilidad no tan alta (no decía 100%). O sea, que entre las 8 y las 9am estaría a salvo.  En la mañana, nuevo chequeo en la misma página y re-confirmación con el meteorólogo de mi noticiero favorito. Gorrito coqueto, guantes, y ya en la puerta opté por mi chamarrita anti-lluvias, por aquello de las dudas, “Por si me llueve un poquito al regreso”.  



Inicia mi caminata de calentamiento, vamos bien, concentración, ruta ya trazada, esperando que cambie la luz del semáforo para poner el cronometro, cambia la luz, inicia el reloj, banderazo de salida… ¡Y arraaaaaancan!  Veo pasar una “pelusa voladora”, mis ojos mandan la señal al cerebro, cerebro decodifica y envía resultado: “pelusa voladora presenta características de copo de nieve pequeño”.  Inmediatamente entro en estado de negación. Ajusto audífonos de mi IPod, y sigo corriendo.  “Que bonita calle, por aquí nunca había pasado”. Detecto la presencia de otras “pelusas voladoras”, la ira se empieza a hacer presente, no llevo ni cinco minutos. Sigo corriendo… “pelusas voladoras” muestran su verdadera identidad, incrementan gradualmente número y tamaño, sin embargo su vida es efímera, la temperatura no es tan baja (2 grados) y no se quedan. Tan pronto tocan el piso se estrellan y convierten en gotas de agua, pero lo mismo pasa cuando se estrellan contra mi chamarra, gorro, guantes y “leggings”.  Van 15 minutos, sigo corriendo y es momento de la decisión:



a)    Me meto a un café, me tomo algo calientito y espero a que pase la nevadita (mientras me enfrío, me da flojera y me regreso a mi casa)

b)    Tomo un camión (que ahí viene) y me regreso a la casa (trayecto mas 10 min. de caminata de regreso bajo la nieve y enfriamiento)

c)    Sigo corriendo, me mantengo calientita y ya llegando a la casa me baño con agua hirviendo. Termino mi entrenamiento y vivo la experiencia de correr mientras está nevando, al fin que no está resbaloso, porque no se está “pegando” la nieve.



Si, adivinaron, opción C.





Por ahí del kilómetro 3, mientras espero a que cambie la luz del semáforo, observo la nieve, ¡es hermoso ver nevar!  Los copos flotaban, y el viento los hacia bailar de un lado al otro, formando algunos remolinos de “pelusitas voladoras”. Mejor pongo mi IPod en la bolsa de mi chamarra, no vaya a ser que muera el pobre.  La gente camina, abre sus sombrillas, se ponen el gorro de sus chamarras, van al trabajo, a la escuela, yo voy a seguir corriendo.  Sigo… un auto amable me cede el paso, capto la mirada compasiva de algunos conductores, y la de otros transeúntes con cara de “Yo estoy aquí porque tengo que ir a trabajar, ¿pero tú?”  Sigo corriendo, ahora está medio granizando, una bolitas muy  pequeñas,  ¡eso si me da cosa! Porque el granizo si lastima. Pero no fue por mucho tiempo. Ya voy a la mitad, otro semáforo, un trabajador en la calle ríe al verme   --- Sí, abrí la boca y me “comí” unos copos de nieve, ¡refrescan delicioso! (me acorde de esa canción de Barney, de “Si los copos de nieve, fueran leche malteada, me encantaría estar ahí, abriendo la boca para saborear…)



Sigo, la nieve cede, empieza a asomarse… ¡El sol! No te hagas del rogar, ¡ya ven!  Pero en su lugar llegó el viento, de frente. Sigo, sigo… ya falta menos, pero esta calle si tiene un capita delgada y blanca, mis huellas quedan ahí, evidencia de que si hice la subida. Sigo corriendo, ya no está nevando, ahora ya está lloviendo, llegó la lluvia a la hora programada, (¡Pronóstico del clima tan acertado!). Son veinte minutos más. Ya veo la meta, paro el cronómetro. La lluvia sigue, ligera. Me da chance de llegar a la casa. Mi cara es una gran sonrisa. Le llamo a mi amor para compartir. Lo hice… 10 kilómetros contra viento y marea. ¿Y saben qué? ¡Lo disfrute muchísimo! No fue por mártir, ni heroína, ni estoy perdiendo la razón. Me jugó el clima una mala pasada, y como dicen por ahí “Si la vida te da limones, haz limonada”...  o raspados… o helados.


¡Los Saludo!

2.08.2012

Si yo fuera presidente, de un país o continente...

Ya llegue, sacudiéndole el polvo a mi pobre blog, que tenía más de un mes sin ser abierto. ¿Se me secó el cerebro? No, la verdad no, pero a Dios gracias arranqué el 2012 con mucho trabajo y no me di el tiempo para escribir. Pero ya estoy de vuelta… esperemos.



Me trae una vez más a este espacio el tema de la política. De antemano sé que de religión, política y football no hay que hablar, porque nunca nos pondremos de acuerdo. Sin embargo, me gustaría compartir algunas ideas que llegan a mi mente en relación a la reciente victoria de Josefina Vázquez Mota, candidata oficial por parte del PAN, a la presidencia de la República Mexicana.



Siguiendo desde acá estos temas, estaba segura que saldría victoriosa la señora, ya que Santiago Creel, bueno… quedo claro que ya pasó su tiempo y el señor Cordero, pues para mi gusto le falta liderazgo. Sin embargo Josefina ya traía una trayectoria y su victoria fue contundente. De ahí que se han desprendido los comentarios en las redes sociales y los medios de comunicación.  En lo personal me encanta la idea de que una mujer entre en la contienda. Es algo que no vemos muy frecuentemente en nuestro país, y a pesar de que en el pasado han existido cuatro candidatas a la presidencia: Rosario Ibarra de Piedra (1982, gana MMH), Cecilia Soto y Marcela Lombardo (1994, gana EZP), Patricia Mercado (2006, la candidata con mas votos en la historia de México, gana FCH)  Vázquez Mota viene fuerte.  Lo que yo espero ahora, es ver su propuesta y saber que es lo que ofrece como candidata a la presidencia.  Me parece que una mujer puede aportar una visión diferente al gobierno y demostrar que no se trata de faldas, sino de preparación, compromiso y trabajo.



Me encanta el hecho de que sea mujer, me solidarizo con las mujeres profesionistas, pero género, cirugías plásticas, galanura o ignorancia literaria no son en mi opinión atributos para decidir quien será el próximo presidente de México. Como votantes nos toca analizar las diferentes propuestas y tratar de entender y decidir que es lo mejor para nuestro dolido país. Quien nos ofrece las mejores alternativas, y como seguro todos van a ofrecer casi lo mismo, entonces habrá que ver quien nos ofrece integridad, lealtad, trabajo fuerte, entrega, optimismo, valentía, empatía, capacidad de análisis, de negociación, honradez y sobre todo mucho, muchísimo amor por México. Quien nos da confianza, a quien le creemos como para entregarle las riendas de nuestro país.



No es momento de desgastarnos en discusiones acaloradas sobre feminismo, misóginos, sociedades machistas y quejarnos sobre la falta de opciones presidenciables. Ahí están ya, quienes se pelearán la silla presidencial.  Para poder exigir, hay que dar, y en este momento nos toca comportarnos a la altura de ciudadanos responsables, y empezar, como siempre digo, cada uno en nuestra trinchera, a hacer lo que nos toca. ¿Cómo?

Sería bueno empezando por explicarle al servicio doméstico de nuestra casa de que se tratan las votaciones y buscar orientarlos para que hagan su mejor elección. Recordemos que además de sacar a pasear a “Firulais” y lavar el coche, también pueden votar, y mas vale que reciban información de nosotros y no de quienes quieren sobornarlos con un kilo de arroz.  Tampoco estaría mal que los padres de familia y maestros, dieran una repasadita de civismo con aquellos votantes primerizos, todos aquellos “dieciochoañeros” y mayores, que por primera vez cumplirán con la obligación ciudadana de votar. Echar una platicadita con aquellos amigos abstencionistas, aquellos que dicen que  “para que votan, si de todos modos todo va a estar mal”.  Recordemos que hay países, donde no gozan de ese derecho. No demos por sentado lo que tenemos en el nuestro.



En lo personal esta vez quisiera votar con mucha mayor responsabilidad y conciencia, involucrarme realmente en el proceso y tomar la mejor decisión.  Me duele como nunca la situación en la que veo a mi país, y aunque lejos, estoy preocupada, porque es mi Patria, es la tierra en la que viven mi familia y amigos. Como expatriada me indigna, me duele profundamente y me entristece, que un país con tanto que dar al mundo, con gente tan valiosa como somos los mexicanos, esté mas hundido que el Titanic (o por lo menos asi se ve).



Ésta es nuestra oportunidad de hacer de estas elecciones un verdadero acto de responsabilidad, de libertad y de buscar de una vez por todas empezar a enderezar esta nave llamada México.  Que el primero de julio del 2012 se llenen las casillas electorales, de todos lo que buscamos un México mejor, y que nuestro próximo presidente o presidenta, sea una esperanza de que juntos, vamos a hacer de nuestro México lindo y querido la realidad que todos queremos.



Los saludo!  

12.30.2011

Yo no olvido al año viejo, porque me ha dejado cosas muy buenas…

Con las maletas todavía sin guardar,pero eso sí, la ropa ya está lavada.  En plenos preparativos para recibir a los invitados mañana y mi estómago manifestando los abusos alimenticios de los pasados días (que yo digo que fue algo que comí ayer aquí...)

Pero antes de que me agarren las carreras entre hornear el pavo y poner la mesa, me tomaré unos minutos para sentarme frente al teclado y escribir la última entrada de este 2011.


¿Qué escribir en las últimas horas del 2011?  ¿Sobre mi México querido y herido, o  alguna narracion idealista?  ¿Sería mas apropiado compartir una historia familiar? Creo que para cerrar el año simplemente diré:



G R A C I A S



A Dios, por haberme dado un año más de vida y salud.

A la vida, porque me brinda cada día la oportunidad de gozar de sus maravillas y atreverme a hacer cosas nuevas.

A mi esposo, por su amor y apoyo incondicional.

A mi familia, que me llena de amor aun a la distancia.

A los amigos, en México y Canadá, que me alegran a cada instante.

A mis lectores, ¿Qué sería de mi blog si no contara con ustedes?

Se va un año lleno de logros para mí, en lo personal y profesional, mi tercer año en Canadá, un año de consolidación en muchos aspectos.

Mañana, cuando suenen las 12 campanadas, empieza una nueva historia, y si Dios quiere, mes a mes, estaremos juntos a través de este espacio para compartir, como hemos venido haciendo ya por un tiempo.

2012

 Que sea para todos un año lleno de salud, de amor, de logros, satisfacciones, y que los obstáculos que lleguemos a encontrar en el camino, no sean una derrota, sino una oportunidad para crecer, fortalecernos y ser mejores en todos los aspectos.

Feliz Año Nuevo


¡Los saludo!




12.07.2011

En los libros hallarás, el tesoro del saber...


Bueno… primero mi pobre Blog estaba ya un poco polvoso, ya que hace casi dos meses que no me metía a escribir nada. La bronquitis me afectó algunas neuronas, la de la literatura y la de creatividad. Y además, he andado más ocupada, con el despegue de mi negocio como maestra particular de español, ¡ahí la llevo! Ya tengo 4 alumnos y me contraté con el distrito escolar para dar clases en su programa de “Escuela Nocturna” (cursos de interés general para la comunidad)



Lo que me trae hoy por aquí, al teclado, es lo que se me ha ocurrido denominar el “FIL-gate” (Feria Internacional del Libro).  Los protagonistas: el candidato Enrique Peña Nieto y su hija Paulina.


Coincido con lo que se ha expresado: ¡Salió a relucir su ignorancia! , y evidentemente el señor no es escritor, un escritor, por ende, es lector. Es algo que va de la mano.  Sin embargo, sus asesores políticos deben haber considerado que una característica propia de un futuro presidente es demostrar su cultura y nivel intelectual a través de la publicación de un libro, lo que les falló fue ensayar la conferencia de prensa. Evidentemente,  la reacción no se hizo esperar, y las redes sociales se han encargado de mostrar que  leer fragmentos de la Biblia en la adolescencia no es suficiente para ser considerado como “culto”, ni da el título de lector y ¡menos el de escritor!. Y bueno… para acabarla de rematar, la hija tuvo a bien salir a la defensa de su agraviado padre a través de Twitter, y que pasó… pues que le acabó de dar la puntilla al asunto, ¡fue algo así como la cerecita del pastel! 



Sí, alguien que aspira a la presidencia se supone que es una persona con preparación en muchos sentidos. Es justo que exijamos mejores gobernantes. Pero sigo impactada por la cantidad de creatividad que este hecho despertó en varios sectores; las librerías Gandhi ¡ya no tendrán que pagar a su agencia de publicidad!  Con que se metan a Facebook tienen espectaculares para una buena temporada.  Y han sido días de machacarle al asunto por aquí y por allá.  Sigo pensando, que si toda la energía, tiempo, creatividad, que se le ha invertido al error de un candidato presidencial se encausara positivamente, tendríamos un mejor país.  Me han dicho que como es candidato, tenemos derecho a exigir que sepa de lo que habla. Es cierto, pero también es cierto que para poder exigir hay que dar. ¿Solo porque el señor es candidato es obligatorio que lea? ¿No debería ser ese un hábito de todos los mexicanos? Ahora resulta que todo mundo es Doctor en Letras, cuando el promedio de libros al año que se leen en México, según un estudio de la UNESCO, es de 2.9 libros por persona y de acuerdo a resultados de la Encuesta Nacional de Lectura entre los libros favoritos están La Biblia (que no solo es para la salvación del alma, sino también para salvar la respuesta) Cien Años de soledad; El Principito, El Código Da Vinci, Un grito desesperado y Harry Potter (ahí dejo a consideración de ustedes lo que opinen de esto).



Si nos vamos a poner exigentes, empecemos por nuestra casa. ¿Qué leemos nosotros? ¿Qué leen nuestros hijos?  Sinceramente… ¿Quién lee las plataformas políticas de los candidatos para tomar una decisión informada ? He visto el comentario de que algunas mujeres quieren votar por Pena Nieto, “ Porque está bien guapo” . Ese tipo de comentario, es también para machacarse en redes sociales, porque solo nos habla de la ignorancia de nuestro país, y de lo superficiales que somos para elegir un gobernante, pero eso si… cuando hay que quejarse, ahí vamos todos.



Y de la hijita, ¿pues qué querían? Es la muestra de nuestro sistema de clases. O a poco nadie de ustedes, mis lectores, se ha referido alguna vez a otros como “nacos”, “asalariados”, “prole” (mal empleado, por cierto, ahora ya lo sé) “Hijos del proletariado”, “Hijos de la canasta básica” (a poco no está buenísimo este, así decía mi hermano) “indios”, “Nacozaris”, “el pueblo”, etc. Y si… Lo decimos nosotros, los que vamos al doctor privado, tenemos coche, estudiamos en escuelas privadas, viajamos a Cancún, vamos a esquiar y de paso leemos el “Hola” y la “ Quien” (y en la fila del súper el TV y Novelas, no se hagan) Porque somos clasistas, esa es la verdad.  Queremos que nuestros hijos se rodeen de “gente de su clase”, ir a un club de “gente como nosotros”, ir a universidades que nos ayuden a “hacer buenas relaciones”.  Yo también vengo de ahí, de esa mentalidad, de esa educación, del antiguo y todavía existente sistema de castas, que no necesariamente es la mejor constitución para una sociedad.



Esto que ha pasado, para mí, es el reflejo de nuestro México, de nuestra falta de cultura, de educación, de compromiso con la sociedad, de preparación, de nuestro afán de quejarnos y burlarnos de todos, sin ver que nosotros mismos somos motivo de queja y burla cuando copiamos en el examen, cuando nos tranzamos al fisco, cuando nos estacionamos en el lugar prohibido o de los minusválidos, cuando dejamos que los niños le griten a la sirvienta, cuando nos metemos en la fila del banco, cuando no hacemos trámites a tiempo y dejamos todo a última hora.  No todo es culpa de la ignorancia de otros, es nuestra obligación como clase privilegiada ponernos la pila y en nuestra trinchera hacer lo que nos toca. Ahora sí que como dice la Biblia, ¿Qué estamos haciendo con nuestros talentos?  ¿No es verdad que a los que nos dieron más, nos deberían de exigir más?



En fin… veamos qué pasa con “Quique Lecturas y su prole”, y para que vean que ilustrados han sido algunos de nuestros presidentes les dejo estos títulos. La verdad… me costó trabajo encontrar esta información, parece ser que no hay muchos libros escritos por nuestros mexicanos gobernantes… ¿Será porque tampoco leyeron, pero para fortuna de algunos no existía Facebook, Twitter ni Youtube?



La sucesión presidencial de 1910 por Francisco I Madero

La Revolución de la esperanza, por Vicente Fox

Una mirada hacia el futuro, de Miguel de la Madrid Hurtado

La Década Perdida por Carlos Salinas de Gortari

¡Los saludo!

10.05.2011

La vida en rosa

Es bien sabido que los atletas de alto rendimiento, corredores, ciclistas, incluso nadadores, rasuran sus cabezas, torsos, piernas y a veces hasta las cejas para poder ganar segundos al reloj y alcanzar la victoria. El pasado domingo 2 de octubre, en la carrera de 5 kilómetros muchas de las participantes lucían dicho “look”.  Ellas no buscan ganarle segundos al reloj de una competencia.  Buscan ganar segundos de vida y entre los muchos sacrificios que implica esta victoria, está el perder la cabellera, las cejas, las pestañas, a veces un seno. Son las corredoras que están en la lucha contra el cáncer de mama, algunas en plena batalla, empujadas en su silla de ruedas, paliacate cubriendo la impuesta calvicie. Algunas corren apoyadas por su equipo, lucen apenas los brotes de su nueva cabellera.  Muchas se acompañan de sus esposos, hijos, novios, amigos y compañeros del trabajo. Otros corremos solitos, en memoria de las que no pudieron continuar la carrera de la vida, en honor a las que han pasado los obstáculos más difíciles de la competencia y por aquellas que apenas se encuentran en la línea de salida. El recorrido para todos es el mismo, para nadie es fácil.

 En el kilómetro dos el grupo se separa, algunas empiezan a cansarse, bajan el ritmo, el equipo las apoya. Pienso en mi mami, como me gustaría que estuviera conmigo, y de pronto siento en el rostro el calor de los rayos del sol que se ha asomado para acompañarnos en el recorrido. ¡Una caricia de mamá! Si, así se siente. Seguimos el recorrido. A mi lado corre una mujer de playera rosa, ¡sobreviviente! Cabello súper cortito, es mezcla de gris y canoso que me indica que ya es una mujer mayor. Sonríe, mira su reloj, y recibe la mirada y sonrisa del hombre que la acompaña ahora en este recorrido, pienso que es su esposo. Corremos juntas varios metros, y su energía me abruma, siento como el nudo se me forma en la garganta, las lágrimas empiezan a formarse en el interior de mis ojos… ¡pero no se puede chiflar y comer pinole!  Si lloro pierdo la respiración, y si pierdo la respiración no puedo correr.  ¿Y si me detengo a llorar? ¡No! No es opción, mejor sigo corriendo. Me separo de la pareja y sigo el recorrido.

La música en mi IPod me anima, hay porristas a la orilla del camino, la pancarta rosa “Go Annie Go”, ¡Por ahí viene Annie!  Y sus amigas la siguen apoyando.  Me distraigo leyendo los letreros que llevamos en la espalda “Por mi tía”, “Por mi suegra”, “Por un futuro sin cáncer” “Por mi mamá”, “Por mi hermana”, “Por las que ya no están con nosotros”, “Por las que inician la lucha”, “Por ti”… todos tenemos algo en común: hemos conocido de una u otra forma el cáncer de mama, la lucha, el dolor, los momentos de alegría y de sufrimiento. Seguimos el recorrido, es casi el kilómetro cuatro, los voluntarios nos indican la vuelta a la derecha, ¡Es el puente! , es de subida, no muy inclinada, pero corriendo se siente como escalar el Himalaya. Los grupos se separan aún más, los que empujan carriolas se esfuerzan.  A mi lado oigo una respiración quebrada, unos pujiditos de esfuerzo, la miro y viene con las mejillas encendidas, mirando un reloj que no es deportivo. ¿Está contando cuantos minutos de sufrimiento le quedan?  Le hablo por un minuto, “Vamos, ya es lo último, llegando allá (señalo) ya es plano y es el fin”, me contesta con sonrisa “Si, ya casi llegamos”.  Me retraso unos pasos para ver el letrerito de su espalda, “en memoria”, recupero el paso, pongo la mano en su hombro y le digo “¡Peggy está muy orgullosa de ti!” Sonríe, y la dejo atrás.

Casi termina la subida, me estoy cansando, pero a lo lejos veo ya los globos rosas y blancos, ¡el arco de la meta! Y al bajar el puente, escucho en la música de mi IPod “New York, New York” ¡La canción de mi mamá!  Aprieto el paso, sabía que la canción estaba en mi lista para la carrera, pero no que iba a empezar a tocar ¡al acercarme al final de la misma! ¡Así que aquí estás mami!  Veo a mi fan número uno en la banqueta de lado izquierdo, cámara lista para inmortalizar el momento. Me acerco a la orilla de la banqueta, le hago señales, me localiza y captura mi paso por los últimos metros. Miro mi reloj y hago el “sprint” final,…  “It’s up to you, New York, New Yoooork”  ¡cruzando la meta! Detengo el reloj 34:52.  Mi “porrista” me busca entre la multitud… me agacho apoyando las manos en mis rodillas, recupero la respiración y creo que la posición ahora si abre el dique que contuvo a las imprudentes lágrimas, ahora es mejor tiempo, las dejo rodar, mientras mi “porrista” me encuentra, me abraza, me reconforta. Me recupero en unos minutos, fotos en la meta, quiero una fotos de los dos juntos.  Vamos por agua, por una frutita, hay que re-hidratarse.  Y así poco a poco van llegando  todas, unas caminando, otras corriendo, muchas cantando, en disfraces locos, sombreros de flamingos rosas, plumas y “tutus” de ballet.  

Correr 5 kilómetros es fácil, vivir con cáncer y luchar contra él no lo es.  Y siempre que pueda vendré a correr por mi mamá, porque no haya más familias rotas por esta enfermedad, porque mis sobrinas corran por deporte y por gusto, no buscando la cura a una enfermedad.  Aquí nos vemos el próximo año, con cabello largo, corto o sin él. Aquí nadie viene a ganar una medalla de oro. Aquí venimos a celebrar la vida, un futuro sin cáncer y muchos kilómetros de solidaridad, entusiasmo y amor.

Los Saludo!!






En memoria de mi madre que corrió con valor la carrera más difícil de su vida.


9.13.2011

Caminito de la escuela…

Un mes de septiembre, hace 37 años aproximadamente, ingresaron a su primer año de educación pre-escolar, o sea… a primero de kínder, unas 100 chamaquitas. El colegio de monjas, el uniforme: blusa escolar blanca, falda tableada azul marino con unos tirantes que se caían todo el tiempo, los lunes saco de gala rojo, entre semana, sweater del mismo color.  Calcetas blancas y unos zapatos negros de un diseño tan específico que mas parecían ortopédicos que escolares, por supuesto, no podían adquirirse en cualquier zapatería, había digamos “Distribuidores exclusivos”.  Más o menos el mismo grupo de alumnitas llego a pre-primaria, aprendieron a leer y a escribir. Estos años pre-escolares estuvieron acompañados de festivales de fin de año, trajes de chiapanecas, triciclos decorados para el día de la Primavera y pastorelas en la época Decembrina. En épocas de calor se organizaba el “día de nadar” en el chapoteadero, en el recreo era una diversión ir a jugar cerca de un reloj de sol, que poco se sabía sobre cómo funcionaba, mejor darle vueltas.

 ¡Las niñas crecieron y llegaron a la primaria!  Ahora ya no había niños entre los compañeros, solo niñas, se formaban en el patio grande, con mochila "Samsonite", que pesaba como mil kilos. Rutina: la misma durante 6 años, formación en el patio al sonar la campana puntual, tomar distancia por tiempos: 1-2-3. Avisos y recomendaciones, se encomendarían a la Virgen María o al Santo Niño de Praga, canto correspondiente “ A tus plantas Oh Niño de Praga…..” o “Te amamos con ternura, porque eres nuestra Madre, por ser madre de Cristo Salvador” . Dos días de la semana falda blanca de deportes, tenis blancos siempre lavados (nunca faltaba la que pisaba a otra antes de pasar la revisión de tenis).  Llegaron los años de ir a la “Kermesse” del colegio, los concursos de lectura, ortografía y declamación.  Las tablas gimnasticas al ritmo de “Raindrops keep falling on my head…..”, fracciones, raiz cuadrada, números romanos, sujeto, el objeto directo e indirecto, márgenes y mayúsculas con tinta roja por favor.Pasaron 6 años de forjar amistades, de formarse para ir la “tiendita” a la hora del recreo, de jugar resorte o avión, o… a la dirección después de hacer repelar a la monjita en turno. Y así llego la secundaria.

¡Uchale! muchas materias, maestros diferentes, entrada más temprano y falda azul marino… ¡sin tablones ni tirantes!  Nada de maquillaje, uñas cortas,sin pintar. Calcetas a la rodilla, y… zapato “ortopédico” ¡todavía! Bata blanca de laboratorio, disección de rana y conejo, tabla periódica de los elementos y álgebra. Las niñas, ahora adolescentes bailaban al ritmo de Flans, los intereses cambiaban y las amistades, algunas desde aquellos días de kínder, seguían a la orden del día.  Pasaron tres años y vino el primer parte aguas para muchas… la decisión paterna o personal de cambiar a una nueva escuela para cursar la preparatoria. 12 años de unión se vieron fracturados. Un agosto-septiembre de 1986, descubrirían quienes habían quedado en la misma escuela, y nuevas historias se empezaron a escribir con la llegada de otras alumnas, que ocuparían los lugares de las que habían partido hacia nuevos horizontes.

Y de ahí, vendría el silencio. La vida siguió su curso, cruzando algunos caminos Universitarios. Algunas amistades sortearon el paso del tiempo, y fueron testigos de graduaciones, maestrías, matrimonios, nacimientos y decesos.  Hasta que el siglo XXI, la magia de las redes sociales y un poco de iniciativa, lograron lo que en otras épocas hubiera parecido imposible: reconectar a las compañeras que cursaron sus años de educación básica y media entre 1974-1989.  Facebook fue la herramienta, y con la cooperación de todas, se llego a localizar a más de 120 alumnas, que pasaron del mundo virtual a una reunión presencial en el mes de junio.


Ya no somos niñas. Hoy mujeres, maduras, viviendo dentro y fuera del país, ejemplos de fortaleza y lucha, solteras, casadas, viudas, divorciadas, con hijos, sin hijos, empresarias, madres de familia, abogadas, contadoras, administradoras, dentistas, nutriólogas, historias de amor y desamor, de perdidas y dolor, de alegrías y triunfos. Nuestra página de Facebook se ha vuelto un rincón para recordar momentos de alegría, travesuras, los cantos del colegio y un montón de fotografías que han desatado las mas francas carcajadas. Nuestra página ha sido una máquina que nos transporta en el tiempo a momentos que estaban dormidos en nuestros recuerdos, pero también para formar parte de nuestro presente: re-conectando amistades, creando nuevos lazos y un círculo de amigas que están siempre presentes, igual para compartir una receta que para orar por alguna causa.

Somos todas bien diferentes y sin embargo tenemos tanto que nos une, precisamente nuestras diferencias enriquecen nuestra relación. Nuestra historia en común es el colegio y para todas, para bien o para mal, es una parte importantísima de nuestras vidas. Habrá quienes salieron huyendo de ahí, otras nada más nos fuimos. Pero al final cada una guarda un pedacito de cariño por el lugar que nos vio crecer, que junto a nuestros padres contribuyó en gran parte a nuestra formación. Cada quien ha elegido como vivir, pero el recuerdo de nuestra niñez y adolescencia nos enriquece y la oportunidad de seguir creciendo a lado de quienes hoy somos es invaluable. Para mucha gente Facebook es un escaparate, juegos, aplicaciones, frivolidad y obsesión. Para mí ha sido una manera de estar cerca de quienes forman y han formado parte de mi vida, acortando distancias y manteniéndome en contacto con gente que jamás pensé volver a ver.  ¿Será que la llegada a los 40 me ha hecho ver cosas de mi pasado en forma diferente? No lo sé, lo que si sé  es que no soy la única que se ha emocionado con este suceso.


Con mucho cariño dedico esta entrada de mi blog a todas mis amigas y compañeras del Instituto Cultural Sucre, generación 1974-1989, a pesar de la distancia, este re-encuentro me ha llenado de alegría, valorando aun mas la infancia tan feliz que tuve y esperando que estas semillas de amistad que hoy estamos sembrando se traduzcan en grandes frutos el día de mañana.

¡Los Saludo!








8.03.2011

Es que siempre estamos viviendo de noche…

Se presenta ante nosotros generalmente en la adolescencia. Nos seduce bajo la promesa de incorporarnos al mundo de los “grandes” o de los buena onda. Aquellos que osan despreciar su amistad se vuelven objeto de la incesante burla y la etiqueta social. Te ofrece su amistad incondicional, aunque sabes que tus padres no lo aprobarían. Te han hablado de él, de los peligros que implican su carismática pero traicionera camaradería. Sin embargo, quieres pertenecer. ¿Acaso no ha sido el invitado de honor de políticos, artistas y empresarios?  Hasta lo has visto en tu propio hogar, ha presenciado las más recordadas comidas familiares, las Posadas y  ciertos cumpleaños. Haciendo memoria, recuerdas que es también parte de la historia y objeto hasta de un milagro. Normalmente es en esta edad cuando empieza una relación, que con madurez, bien puede durar toda la vida. Sin embargo, en algunos casos, no termina nada bien.


 Al paso de los años te das cuenta de que se han vuelto amigos inseparables, compañero de tus momentos más divertidos, de esas prolongadas noches de música, amigos universitarios, de días de playa y puestas de sol; cuantas veces no ha sido testigo de tus lágrimas por el amor perdido o de la furia que desata una traición. Nunca te ha negado su presencia, has sido tú el que a veces lo aleja de ti, pero tan pronto lo llames volverá a tu lado, para ofrecerte su compañía que aprecias, al fin y al cabo, te hace sentir bien.


 ¿Cómo pueden juzgarlo tan duramente? ¡Si es a todo dar! Como algunos amigos, tiene sus defectos, pero no vamos a negar que es ¡El alma de las fiestas!  Tiene la facilidad de hacer hablar al callado, hacer bailar al que tiene dos pies izquierdos, vuelve sexy a la más recatada y hace cantar al más desafinado. A veces la hace de Cupido y bajo su influencia se han desatado los más apasionados besos e interminables noches de amor. Al otro día le reclamas, ¡Qué clase de consejos son esos! Ya no sabes cómo componer aquello que descompusiste, pero bueno… ¡No hay mal que por bien no venga!


 Sin embargo, al paso del tiempo, descubres que su compañía se vuelve muy demandante. Insiste en estar contigo noche y día.  Empieza a ser parte de tu vida social, personal, profesional, de tus momentos familiares, de los momentos más íntimos también. Sin darte cuenta empieza a tomar control sobre tu vida. Ya no te diviertes tanto como antes, su presencia llega a incomodarte, pero no puedes despacharlo lejos de ti.  Su amistad implica sacrificar a otros, porque te das cuenta de que lo prefieres a él sobre todas las cosas. Algunas veces lo castigas con la “ley del hielo” y prometes terminar con esa malsana relación. Pero sientes que te hace falta, ya es parte de tu vida y sin pensarlo vuelves a llamarlo, él  por supuesto, acudirá al momento, siempre solícito y dispuesto a brindarte su compañía. Ahora sabes que cuando está lejos hasta te sientes enfermo.  Hay quienes te hablan sobre el cambio que han visto en ti, te ofrecen su ayuda, su compañía, te pasan los teléfonos del mejor terapista, pero tú siempre respondes con la misma frase  “Estoy bien, lo tengo todo bajo control”.



Y resulta que una noche salen juntos, como tantas veces lo han hecho.  Su compañía te hace sentir invencible, poderoso. Te ha convencido tantas veces de que su amistad saca lo mejor de ti y exalta tus capacidades. Sí… eres el rey del camino, un “Fittipaldi” en potencia, como siempre te ha dicho él. De pronto todo es confusión, golpes, sonido de cristales que se rompen, estruendo. Y después silencio. Tu cuerpo no responde, solo puedes sentir dolor. Tu boca es incapaz de emitir un sonido, ordenas a tus ojos que se abran, pero no te obedecen. Sin embargo tus oídos son receptores, escuchas frases que te horrorizan: -“¿Está vivo?”  -“Ya vienen los paramédicos” –“La mujer está muerta”.  ¡De que están hablando, si yo estoy escuchándolo todo! ¿Quién se murió? ¿De qué mujer hablan, si yo venía solo? ¿A dónde me llevan? ¿Por qué no puedo moverme? ¿Paralítico?  ¿Homicidio?



A partir de ese momento, tu vida cambió, y no solo la tuya, sino la de tus seres queridos, la del incauto que tuvo la mala suerte de cruzarse por tu camino, la de su familia, que sin deberla ni temerla, ha despertado en medio de la peor pesadilla de sus vidas. Y tu “amigo” ¿Dónde está?  Te ha abandonado en el peor momento, pero antes de dejarte más solo que un perro, te ha dejado dos nuevos guardianes: dolor y culpa.



Y siempre lo odiarás, maldecirás el día en que se apoderó de tu vida. Derramarás lágrimas de arrepentimiento y desearás haber escuchado a los que si eran tus amigos. Pero ya es tarde. A ti te tocó “bailar con la más fea”, a ti te tocó darte cuenta de que hay amistades que a la larga no son buena compañía y que de ahora en adelante tu vida cambiará.  Ojala esta vez, elijas hacer de esta experiencia un aprendizaje y luchar con toda tu alma por volver a empezar, hacer de tu vida un ejemplo que estés dispuesto a compartir y pregonar, ya no puedes remediar lo que tú hiciste, pero puedes evitar que otros lo hagan. Te tocó aprender de la manera más dura que: “El alcohol nunca será la mejor compañía y que jamás se mezcla con el volante”

¡Los saludo!

En memoria de los que de una u otra forma han sido victimas del alcohol.