6.05.2010

Como la flor, con tanto amor…

Últimamente he descubierto que me encantan las flores. Me gustan los arreglos pero me refiero a las flores de los jardines o de los campos. En casa de mis papás siempre hubo flores en el jardín. Me acuerdo una vez que al podar un pino los jardineros dañaron las nochebuenas del jardín y mi mamá casi lloraba. Ella había sembrado todo el jardín y estaba realmente consternada por lo que había sucedido con sus flores. Yo pensé que era una exageración, al fin y al cabo, sólo eran unas flores.
En mi casa no tengo jardín, pero si una terraza lo suficientemente amplia como para poner algunas macetas. Se me ocurrió que podía poner algunas flores para “alegrar” la casa. Empecé con algunas plantas y luego me animé a sembrar algunas semillas, de ahí germinaron unas preciosas violetas. También compré unos geranios que alegraron la terraza durante todo el verano. Mi suegra me regaló una violeta africana, que no tardé en inundar. Mi suegra sin perder la fe en mí, me regaló otra en mi cumpleaños del año pasado. Esta vez no la ahogué y tras varias pruebas por fin encontré el lugar perfecto para ella: suficiente luz pero no tanta que la lastimara. Una amiga me regaló un arreglo precioso también con violetas africanas. Después del verano, las violetas perdieron todas sus flores y solo quedaron las hojitas verdes. Llegó el invierno y perdí mis primeras flores exteriores. En Diciembre compramos una nochebuena con la ilusión de que llegara a la primavera. Y así entre pruebas y errores, a principios de este año sembré tulipanes, un cempasúchil y unos cebollines. En abril se agregaron a la lista unos geranios y una begoña.
Después de ver como en el invierno sume en un profundo letargo a todos los seres vivos, me maravilla el ver el renacer de la vida en la primavera. Y mi pequeño jardín no es la excepción: Los tulipanes florearon divinos durante el mes de abril, las violetas están más hermosas que nunca, la begoña y los geranios alegran la terrza y la nochebuena todavia tiene sus hojas rojas.Esta mañana descubrí el botón de un cempasúchil. Y me acordé de cómo mi mamá casi lloró por sus nochebuenas… porque hoy yo hice lo mismo al contemplar ese pequeño retoño.

¡Los saludo!

1 comment:

  1. Precisamente hoy fui a comprar unas plantas para la casa pues ademas de que transmiten armonia, me traen recuerdos de mi papa y mi abuelita. Igual que tu, encuentro gran placer en tener a mis plantas compartiendo mi vida.

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